
Las metatarsalgias son una de las afectaciones de los pies más frecuentes. A pesar de que pueden aparecer sin necesidad de alteraciones del pie, lo habitual es que estén producidas por trastornos como pie plano, pie cavo o pies con juanetes.
El señor Bernat Vázquez Maldonado, podólogo, explica con más detalle en qué consiste una metatarsalgia.
Metatarsalgia, Dolor en la Zona Delantera del Pie
Como su nombre indica, una metatarsalgia no es más que un dolor en el metatársalo, es decir, la zona delantera del pie, donde efectuamos el apoyo al andar. Existen dos tipos de metatarsalgias:las patológicas y las mecánicas. Éstas últimas se producen sobre todo al llevar tacón alto. Los huesos metatarsianos deben apoyarse por la zona inferior del hueso pero al levantar el tacón el dedo se luxa al quedar tan en vertical, y el que acaba haciendo el apoyo es el cartílago articular. Ese cartílago no está preparado para recibir tanto peso, así que acaba por magullarse o por causar un microtraumatismo. Estas alteraciones pueden acabar siendo patológicas y si esto sucede la situación se complica para el pie.
Cómo se Manifiestan las Metatarsalgias
La metatarsalgia es un dolor del hueso mecánico por lo que a cada vez que se apoya el pie para andar, el dolor se presenta. Normalmente es bilateral aunque también se dan casos en que solo afecta a un pie. Incluso en algunos pacientes el dolor aparece estando sentados, es decir, sin tan siquiera ejercer el apoyo en el suelo.
Neuralgia de Morton
Cuando hablamos de neuralgia de Morton nos referimos a un pinzamiento del nervio de la rama plantar que se produce por la compresión del calzado durante mucho tiempo. El nervio se engrosa por una tumoración benigna que resulta muy dolorosa, y que puede llegar a requerir de cirugía. Sin embargo, antes de llegar a ese punto se probará con la aplicación de unas plantillas a medida y sino con infiltraciones.
Diagnóstico
Para realizar un diagnóstico de metatarsalgia basta con unas preguntas al paciente. También pueden realizarse pruebas complementarias como resonancias o radiografías, pero por lo general los podólogos suelen detectar esta problemática de forma rápida.
Suelas Adecuadas
Para que las metatarsalgias no aparezcan las suelas del zapato deben ser gruesas y blandas. Las irregularidades del suelo acaban por alterar la estructura de la planta de pie si las suelas que se calzan son muy finas.