La automedición domiciliaria de la presión arterial realizada con regularidad permite recopilar información muy valiosa en la toma de decisiones por parte del médico en el terreno de la hipertensión, explica el profesor Antonio Coca, catedrático de medicina en la Universidad de Barcelona y director del Instituto de Medicina y Dermatología del Hospital Clínic.
Las cifras recogidas a lo largo de varios meses tienen mucha más entidad que una toma de presión aislada llevada a cabo en una consulta médica, ya que indican la situación real del paciente y
evitan lo que se denomina el "efecto bata blanca", o la modificación al alza de los registros de presión arterial en el paciente cuando esta medición se efectúa en un centro sanitario, registros que una vez fuera de ese entorno obtienen cifras más bajas. Según el doctor Coca, al menos el 30% de la población reacciona de esa manera, con toda probabilidad por algún tipo de alerta o estrés vinculado al proceso de medición.
La automedición domiciliaria de la presión arterial se realiza mediante unos monitores especiales. Aparte de homologados por la legislación vigente en la Unión Europea,
estos aparatos deben estar validados, es decir, su precisión debe ser "muy parecida o idéntica a los estándares que marcan los esfigmomanómetros de mercurio", apunta el profesor Coca. En este sentido, los tensiómetros deben haber pasado al menos uno de les tres protocolos existentes: el americano, el británico o el europeo.
Al margen de la aparición de nuevos aparatos, otra de las novedades en la automedición domiciliaria de la presión arterial es el
documento de consenso que han suscrito 10 sociedades científicas relacionadas con el ámbito de la presión arterial, además del Consejo General de Colegios Farmacéuticos y el Grupo de Enfermería. Lo más relevante del acuerdo es la coincidencia en los criterios de toma de la presión para asegurarse de que un paciente es o no hipertenso, procedimiento que debe durar una semana con toma diaria, mañana y tarde, y también para mejorar el seguimiento y control de los pacientes ya tratados, quienes deben realizar la toma una vez por semana, mañana y tarde.
Para solucionar los problemas de obtención de este tipo de registros en personas con
arritmia cardiaca, existen tensiómetros que incorporan un doble sistema de medición, el oscilométrico y el auscultatorio. Esta doble técnica permite reducir la posibilidades de errores, afirma el catedrático de medicina.
En general, los
tensiómetros son de muy fácil manejo, ya que con un botón se ponen en marcha o se apagan y con otro se lleva a cabo la toma de la presión arterial. Algunos de estos aparatos incluso llevan incorporada una impresora para obtener un papel con el resultado de la medición.