
El dolor es un síntoma muy subjetivo y un mismo dolor no es tolerado de la misma manera por todo el mundo. En el caso de la artrosis de rodilla, una patología de la que se está investigando sobre nuevas formas de tratamiento, también ocurre eso, que unas personas perciben el dolor con mayor intensidad que otras.
El doctor Josep Blanch Rubió, reumatólogo y director del Institut Blanch de Reumatología, desvela el nuevo sistema que se está empleando para medir de forma objetiva el dolor.
Evaluar el dolor
Hasta hace poco no existía ningún método de evaluación del dolor objetivo porque todos utilizaban métodos subjetivos que se basaban en lo que el paciente contaba. Sin embargo, esta situación ha cambiado. Se ha empezado a desarrollar una técnica denominada resonancia nuclear magnética funcional que permite de alguna forma ver el dolor. Consiste en una resonancia en la que se aplica un pequeño dolor controlado y se ve como las diferentes áreas del cerebro reaccionan ante ese estímulo. Por primera vez se puede ver el dolor de una forma totalmente objetiva.
Estudio de la eficacia de un fármaco
En la actualidad se está realizando un estudio para el que se precisan voluntarios para comprobar la eficacia de un fármaco que lleva tiempo en el mercado. Hablamos de un derivado del cartílago, el condroitín sulfato, cuya eficacia está en discusión. Los profesionales pretenden ver si en realidad sirve de algo o no, y para ello se necesita la participación de 30 pacientes de entre 20 y 75 años con el diagnóstico de una artrosis de rodilla primaria que les duela. Es un ensayo de unos tres meses de duración donde a los pacientes se les da paracetamol y el medicamento en cuestión, y otro de placebo y paracetamol. Se les realiza una resonancia magnética al principio y otra al final, para así poder calibrar si el fármaco da beneficios o no.