La información contenida en esta página está destinada exclusivamente a profesionales sanitarios, por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación.Si usted no es profesional de la salud, www.vivirmejor.es le recomienda se abstenga de ver este contenido.
Esta enfermedad tiene una alta prevalencia y una gran gravedad en su afección y es la culpable de muchos de los ictus que se producen. También se ha hablado del tratamiento conjunto entre médicos de familia y cardiólogos, de los problemas de la terapia anticoagulante y de la posibilidad de disponer de los nuevos anticoagulantes. La terapia anticoagulante de la que se disponía hasta hace poco tiempo era muy problemática con dosis individualizadas. Sus interacciones farmacológicas eran notables y requería de un control frecuente. En cambio, la nueva terapia ofrece la dosis única para todos los pacientes y no tiene interacciones ni necesita control. Estos fármacos constituyen un gran avance y van a erigirse como una nueva arma terapéutica.
Fibrilación auricular
La fibrilación auricular es la gran enfermedad del siglo XXI y es la que más interés ha suscitado entre los especialistas cardiovasculares. Como añade el doctor Vivencio Barrios, cardiólogo del servicio de cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y miembro del grupo de trabajo de HTA de SEMERGEN, estamos ante una epidemia de pacientes con fibrilación ya que un estudio que se publicará en breve sitúa en un 6% de afectados de todos los pacientes atendidos en atención primaria. Se estima, además, que estas cifras seguirán aumentando porque la longevidad va en aumento y con ello las posibilidades de tener complicaciones porque cada vez se tratan mejor las patologías agudas. Es vital comprender que el manejo coordinado entre cardiólogo y atención primaria es fundamental para estos pacientes.
Tratamiento
Hay dos pilares en el tratamiento de la fibrilación auricular. Por una parte el lado arrítmico, que mejorará la sintomatología del paciente y hará que su ritmo cardíaco sea lo más normal posible. Pero el otro pilar, el anticoagulante, resulta más importante aún porque previene las posibilidades de fallecer en el futuro por las complicaciones derivadas de tromboembolias. Los anticoagulantes lo evitan. Los nuevos anticoagulantes de los que hablamos no obligan a hacer controles periódicos, ni a modificar la pauta de comportamiento y además facilitan el tratamiento anticoagulante en la fibrilación auricular. Además de ser más seguros, el manejo del paciente mejorará y a la vez la calidad de vida de la persona.

Categorías de Salud





