
Gracias a un acuerdo con los laboratorios Lorgen,
las farmacias de Granada han sido las primeras de toda España en poner a disposición del consumidor los test de paternidad, que por casi 500 euros la unidad permitirá a algunos padres salir de dudas sobre el origen genético de su hijo/s.
En una semana, los usuarios del test ya sabrán los resultados, que pueden llegar a la farmacia o bien directamente al domicilio del interesado si éste así lo solicita. Los elementos que forman parte del dispositivo son un
recolector de muestras de saliva del padre y de su hijo -o de las dos personas involucradas en el proceso- y un libro de instrucciones. La fiablidad del test es del 99,9 por ciento, prácticamente absoluta.
Se espera que en breve estas pruebas de parentesco basadas en comparaciones de ADN estén al alcance de los usuarios de todas las farmacias españolas.
Se estima que en torno
al 6 por ciento de hijos no son descendientes sanguíneos y por tanto no son hijos biológicos del padre que cree serlo.