
El doctor Eduard Rabat, jefe del servicio de cirugía ortopédica y traumatología del Hospital General de Cataluña y médico de la Clínica Quirón Barcelona, explica que casi todos los
pies planos, un 99,9 por ciento, se corrigen en base a varios procedimientos: la
mayoría remiten espontáneamente, mientras que al resto se le pone remedio mediante fisioterapia o colocación de plantillas ortopédicas.
Los
niños en edad escolar pueden ver corregidos sus pies planos. De hecho, todos nacemos con los pies planos gracias a una capa de grasa que los recubre. Los problemas más graves de dolores pueden darse si esas correcciones no se realizan antes de llegar a la edad adulta, que es cuando "los pacientes lo pueden llegar a pasar muy mal", afirma Rabat.
En adultos, esta afección tiene
dos orígenes: un pie no tratado en edad infantil, o bien por rotura de un tendón que conduce a un pie plano de nueva aparición. Todas esas complicaciones pueden dar lugar a dolores de columna.
Según señala Rabat, los especialistas deben estar muy atentos cuando nacen los bebés porque pueden producirse
displasias de cadera, que son dislocaciones o luxaciones, las cuales, si no son tratadas adecuadamente, pueden degenerar en graves artrosis y problemas de crecimiento.
Una de las
deformidades más graves que puede sufrir un recién nacido es la conocida como
pie equino varo o pie zambo, un pie contrahecho que requiere tratamiento precoz. Menos grave es el llamado
metatarso varo, o deformidad lateral de la parte delantera del pie, y dentro de los casos más leves se encuentran las
deformidades laterales de los dedos del pie. Estas patologías más leves, como la clásica del quinto dedo, son susceptibles de ser corregidas con un simple esparadrapo. No obstante, si no se le pone remedio rápidamente se corre el peligro de que más adelante se necesite recurrir a la cirugía.
Por cierto, el doctor afirma que la
polidactilia, o nacer con un dedo de más, es un trastorno de origen hereditario más frecuente de lo que la gente piensa.