
El veterinario del Hospital Veterinario de Cardedeu en Barcelona, Carles Olivé, desaconseja dar las
sobras de las comidas que ingerimos los humanos a los
perros porque el aparato digestivo de estas mascotas es carnívoro, no omnívoro como el nuestro. El can que se ha acostumbrado a aprovechar esos restos tiende a sufrir problemas de hígado y vómitos, dice Olivé.
El veterinario prefiere que esas mascotas se nutran con
alimentación seca, ya que, según señala, hoy en día productos como Advance de Affinity son muy completos.
Se recomienda que los
perros jóvenes coman unas tres veces al día, mientras que los
adultos, los que tienen entre un año y año y medio, deberían hacerlo una o dos veces. Para las razas más pequeñas está indicado hacer dos comidas diarias.
Los
gatos, en cambio, ingieren poquitas cantidades a lo largo de todo el día debido a sus subidas y bajadas de glucosa, explica el veterinario. Estas mascotas felinas, además, no aceptan cualquier dieta al tener necesidad de consumir abundantes proteínas.