
Cada vez son más los pacientes con
insuficiencia renal crónica que reciben información de las distintas opciones de tratamiento por parte de los profesionales clínicos que atienden su enfermedad.
Ahora estos pacientes pueden optar con diversos tipos de
diálisis si este tratamiento es necesario. La
individualización de éste es básica para unos mejores resultados.
Hay que conocer al paciente y después hay que intentar compaginar de forma adecuada el tratamiento con la vida laboral y personal del paciente. Así lo afirma la doctora
Esther Martínez,
nefróloga de la unidad de
diálisis del servicio de nefrología de la
Fundación Puigvert de Barcelona.
Aún así, esta doctora añade que es importante saber que nunca un tipo de
diálisis es definitivo. Y es que se puede ir cambiando dependiendo de las necesidades del paciente.
La
diálisis peritoneal automatizada es la más frecuente de las que se realiza en el domicilio y se administra por la noche mientras el paciente duerme. También se puede hacer en casa la
hemodiálisis. Esta se puede administrar en cualquier momento del día.
La diversidad de tratamientos y la posibilidad de adaptarlo al tratamiento de cada uno demuestra que hoy en día es más fácil convivir con esta enfermedad. De hecho, la doctora afirma que "
es un tratamiento casi a la carta".
Hay que saber que el
riñón artificial cumple dos funciones de las tres que tiene el propio. "
Cumple la eliminación de tóxicos y del agua y la sal pero no cumple la función formadora de hormonas". Pero esta carencia se tiene siempre en cuenta.
Para evitar este problema habría que realizarse un
trasplante. La mayoría de pacientes son candidatos a un
trasplante renal que puede ser de un donante vivo o muerto. E incluso se podría hacer el
trasplante sin pasar por la
diálisis.
La pauta estándar es la
dialización de tres veces por semana unas 4 o 5 horas consecutivas. Otras veces seis sesiones por semana pero más cortas.