
Una falta de protección adecuada en
verano puede dar lugar a la aparición de
daños oculares irreparables en todos aquellos deportistas que entrenan al aire libre. Las causas de estos posibles daños son varias y la incidencia solar diferente según factores como la estación del año, la reflexión lumínica del entorno y la exposición continuada a los
rayos ultravioleta (UV). De hecho, este tipo de radiación solar, que constituye aproximadamente el 50% de los rayos solares, es la más nociva para el organismo.
Aunque la radiación UV-A es la más conocida, sin embargo se trata de la menos dañina para los ojos. "La
radiación ultravioleta más peligrosa es la de tipo B - asegura el Dr. Jorge Cazal, médico oftalmólogo y profesor asociado de la Universidad Politécnica de Cataluña - la exposición a esta radiación puede provocar
fotoqueratitis, es decir, una inflamación en la córnea, así como degeneraciones o engrosamientos de la conjuntiva y lesiones en la retina".
En el caso de los deportistas, la importancia de la protección contra estos agentes solares es mayor. "Los deportistas, dependiendo del deporte que practiquen, están más expuestos a la radiación ultravioleta tipo B" – asegura el Dr. Cazal. Los deportes más expuestos son los practicados al aire libre en los que la reflexión lumínica del entorno es mayor.
Aunque las
gafas de sol con filtro UV son la protección solar más extendida entre la gente de a pie, no siempre son adecuadas para todos los deportes en lo que se refiere a comodidad, seguridad y pragmatismo ya que suponen un obstáculo físico que puede incluso ser causa de heridas y contusiones en deportes como el tenis, el voley o fútbol-playa y el baloncesto. Este obstáculo puede ser especialmente importante en todos aquellos deportistas con problemas refractivos (miopía, hipermetropía o astigmatismo). Según el doctor, "para los deportistas, las
lentes de contacto son el dispositivo óptico ideal, ya que son mucho más prácticas"."Las lentillas actuales filtran la fracción más dañina de la luz ultravioleta y son suficientes para proteger la retina y la córnea" - añade. No lo son, sin embargo, para la zona externa del ojo, como conjuntiva y párpados.
Todos los dispositivos oculares deben tener un filtro mínimo de radiación ultravioleta del 70%. "Éste es el mínimo que se debe exigir cuando se va a adquirir cualquier tipo de protección solar"; - aconseja el Dr. Cazal. La salud visual es uno de los factores clave para la vida cotidiana de las personas y para llevar un estilo de vida saludable. En el ámbito deportivo, la importancia de una buena visión es aún mayor, hasta el punto de constituir una de las herramientas fundamentales para la práctica de los deportes a un nivel de máximo rendimiento.