
Las
quemaduras menores tienen habitualmente su origen en casa. Se ha constatado que los líquidos calientes son la causa más frecuente de
quemaduras menores y la zona de la vivienda con más riesgo.
No hay que tildar de irresponsables a los padres pero dejar que un
niño entre en la cocina cuando existen fuentes de calor es una enorme imprudencia.
La señora
Silvia Alvárez,
farmacéutica, explica que se debería evitar que un
niño entrar en la cocina cuando los fogones estén encendidos. También hay que mantener lejors de los niños las cerillas o las velas o electrodomésticos como la secadora.
Los humidificadores deben ser de agua fría porque sino el niño se podrá
quemar. Con el micoondas también hay que ir con cuidado ya que normalmente la parte de arriba se suele calentar y no la de abajo.
En caso de
quemadura, lo primero que hay que hacer es enfriarla con un buen chorro de agua fría. Luego lavarla con agua y jabón y poner un
antiséptico (tres veces al día durante tres días). Posteriormente se debe cubrir con un apósito.