
Para estimular el desarrollo psicomotor y sensorial de los niños con edades por debajo de los dos años no hay nada mejor que los
juguetes con colores, con música incorporada y también muñecos con distintas formas y que se puedan mover, apunta el profesor Alfonso Delgado, presidente de la Asociación Española de Pediatría. La navidad, con Papá Noel y los Reyes Magos de por medio, es una buena época para tener en cuenta esos consejos.
Al tiempo que se potencia el
desarrollo de sentidos como la vista, oído y tacto, esa clase de juguetes incluso pueden poner de manifiesto alguna posible
deficiencia o limitación sensorial del niño cuando éste se propone interactuar con el juguete y no lo consigue en su totalidad.
Lo que nunca hay que hacer, indica Delgado, es obligar al niño menor de dos años a jugar con algo que a él no le apetece, porque eso sería algo así como entorpecer su desarrollo psicomotor. El menor, con sus risas y miradas de satisfacción, ya se encarga de demostrar que se encuentra feliz con un juego. Si no presenta esas reacciones ante una propuesta lúdica o un juguete, es mejor no forzarlo.