
El doctor Rudolf Morgenstern, especialista en cirugía endoscópica de columna en Centro Médico Teknon e introductor de una nueva opción terapéutica con láser mínimamente invasivo que permite irse a casa a las pocas horas, explica que el 60-70 por ciento de sus pacientes son individuos altos y, de hecho,
la población que va ganando en altura, agrega el doctor, si no está en buena forma física tiende a sobrecargar la zona lumbar y por tanto aumenta el riesgo de sufrir una discopatía.
Por norma general, el
dolor crónico de espalda se manifiesta "en franja, en ambos lados", detalla el doctor, y cuando se muestra rebelde al tratamiento, o sea, tras tres meses de administración de antiinflamatorios, uso de fajas, aplicación de calor local, etc, lo más probable es que se esté ante una discopatía. Es entonces cuando es preceptiva la
cirugía endoscópica, mediante la cual el paciente se somete a una incisión de 5 milímetros bajo anestesia local (no es epidural, sino que se duerme sólo la piel) y leve sedación que le permite estar tan relajado como consciente durante la intervención, y se resuelven problemas, certifica Morgenstern, que "antes ni siquiera hubiéramos podido soñar".
El perfil de paciente que recurre a la cirugía endoscópica de columna es aquel que, en un 90 por ciento de los casos, ya viene diagnosticado con resonancia magnética y pruebas de radiología bajo el brazo, y que ha comprobado como las
terapias convencionales fracasaban tras el paso de varios meses e incluso años. A esta situación se ven abocados entre un 10 y 15 por ciento de los afectados por discopatías.
El doctor incide en el carácter mínimamente invasivo de la intervención, de la que dice que es muy "agradecida". Tanto es así, que es ideal para
pacientes con edades muy avanzadas que por sus problemas cardiacos o respiratorios son reticentes a la cirugía tradicional. Como botón de muestra, añade el especialista,
cabe fijarse en "el cambio de cara" que se da en los afectados de dolor de espalda que se han sometido a la técnica endoscópica, puesto que dejan se padecer las molestias tras un largo periodo de "dolor invalidante que les había acarreado cambios de carácter y depresiones".