
El doctor Enric Domingo, cardiólogo del Hospital Vall d'Hebró de Barcelona, asegura que hay
pacientes diabéticos que, por tener afectado su sistema nervioso, no perciben determinados
síntomas de enfermedades cardiovasculares hasta el extremo de que pueden estar sufriendo un
infarto sin notar dolor en el pecho.
Esta circunstancia constituye un grave problema porque algunos
diabéticos no acuden al hospital o, si acuden, lo hacen empujados por alguna complicación secundaria del infarto, ofreciendo un relato de síntomas menos aparatosos de lo que son en realidad y por tanto dando lugar a
infradiagnósticos.
El
porcentaje de diabéticos que ingresan en un hospital por enfermedades cardiovasculares aumenta lentamente, dice Domingo, observándose que se ha pasado de un 20 por ciento a una horquilla que oscila entre un 25 y 27 por ciento.
Los diabéticos afrontan
más riesgos de sufrir cardiopatías a causa de la naturaleza de su propia enfermedad y también a causa del conglomerado de dolencias que giran en torno a este tipo de pacientes, es decir, tienden a padecer con más frecuencia hipertensión, obesidad, colesterol alto, etc.
Aunque es extraño que ocurra, las afecciones cardiovasculares en pacientes con problemas de glucosa pueden irrumpir antes de los 30 años de edad. El doctor Domingo añade que se han detectado casos de
arterioesclerosis en jóvenes, niños e incluso
fetos, pero que, al ser poco graves, no dan manifestaciones clínicas, lo cual no quiere decir que no se tengan que realizar estrechos controles con el fin de evitar futuras complicaciones.