
Las
enfermedades cardiovasculares son un motivo de seria preocupación en España debido a su
alta tasa de mortalidad. Por ello, ahora los médicos tratan de concienciar a la sociedad para que cambien sus hábitos de vida. Y es que los principales factores de riesgo son
el tabaquismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia y la diabetes.
Las
mujeres y la rapidez de actuación ante una
cardiopatía isquémica son otros dos focos de actuación primordiales ya que de ello depende la vida de miles de personas.
El doctor
Alfredo Bardají, presidente de la sección de
cardiopatía isquémica de la
Sociedad Española de Cardiología, define la
cardiopatia isquémica como un conjunto de enfermedades que tienen en común el origen: un problema en las
arterias coronarias que "
son las cañerías que nutren de oxígeno y la glucosa el corazón, el miocardio, y que por un proceso de arterioesclerosis se obstruyen". Cuando esto ocurre aparecen un grupo de enfermedades que se conocen como
cardiopatía isquémica. Las más conocidas son el
infarto de miocardio, la
angina de pecho o la
muerte súbita.
La principal manifestación de una
cardiopatía es la
angina de pecho. La gran mayoría de pacientes que debutan con esta enfermedad lo hacen en forma de
angina aunque el
infarto también es frecuente como primera manifestación.
En más del 90% de los casos de
anginas de pecho o infarto se dan en personas que pertenecen a los
grupos de riesgo. Por tanto, conocer los
factores de riesgo es la clave. Estos factores son el
tabaquismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia y la diabetes. Estos son los cuatro factores principales aunque hay más. Cuantos más factores se acumulen, más riesgo tiene la persona.
Tradicionalmente las
cardiopatías se han asociado a los hombres pero la
mujer también es vulnerable. Aún así, ellas son víctimas de estas patologías diez años más tarde. Es decir a partir de los 50 años cuando "
los estrógenos ya no las protegen" añade el doctor
Bardají. Por ello, las mujeres de a partir de los 75 años superan los casos de
cardiopatías en hombres.
La
rapidez de llegar a un centro de urgencias es básica ante cualquier
cardiopatía. Para identificar la principal manifestación es "
un dolor opresivo en el pecho que a veces se irradia a los brazos y que se puede acompañar de sudoración o nauseas". Ante este síntoma hay que acudir directamente al hospital. Pero en muchos casos "
o no pide ayuda o viene con retraso" lamenta el doctor. Y es que esto es un motivo de complicaciones.
El tratamiento ha sido muy estable durante los últimos 10 o 20 años. Pero ahora se sabe mucho más y se conoce el beneficio de cada tratamiento. Este es complejo porque no es sólo una pastilla sino varios en combinación. Suele centrarse en
beta-bloqueantes.