
Según Pere Salesa, audioprotesista y director del Instituto Auditivo Salesa, hoy en día la
tecnología aplicada a los audífonos ofrece "soluciones espectaculares" en términos de discreción, tamaño y eficacia. En este sentido, destaca la tecnología de
adaptación abierta, destinada a pacientes que hace unos años no hubieran sido tratados con garantías de éxito.
En la actualidad, todas aquellas personas que hayan visto que empieza a
menguar su capacidad auditiva, que sufren una ligera caída de agudos o que notan distorsiones en las frecuencias conversacionales, son candidatas a unos
audífonos de adaptación abierta, de colocación discreta y con un dispositivo de silicona incorporado que evita la sensación de resonancia, lo que los pacientes describen como "oir demasiado la propia voz".
Las
prótesis auditivas o audífonos están indicados para las personas que tienden a poner la radio o la televisión a un volumen muy alto o que a menudo necesitan que les repitan las palabras durante las conversaciones. En cualquier caso, siempre será un
especialista el que determine la gravedad del trastorno y el que en última instancia considere si el audífono es pertinente o no.
El uso de
dos de estos aparatos, uno por cada oreja, se indica en casos en los que se presenten enormes dificultades de
discriminación del habla y frecuentes confusiones en la escucha en lugares "ruidosos", como las cafeterías, por poner un ejemplo.
Por lo que respecta al
mantenimiento de los audífonos en verano, época de exceso de sudoraciones y por tanto de humedades, se aconseja secar el aparato después de cada uso y aplicarle un deshumificador, sobre todo por la noche, por un espacio de tiempo de unas 4 o 5 horas.