Dentro del campo de los cirujanos vasculares, en ocasiones se deben tratar los llamados linfedemas, que son acumulaciones de linfa. Hay dos tipos de líquidos en la circulación de la sangre, los que van por arterias y venas, y otra que es la linfa que va por los conductos linfáticos, que son los que recogen los desechos que las células no aprovechan, sean bacterias vivas o muertas, sustancias cancerígenas e incluso grasas.
Sintomatología del linfedema
Su sintomatología habitual es la pesadez como el resto de edemas, ya que al haber más líquido pesa más y produce pesadez, y luego puede producir zonas de piel endurecida y si evoluciona puede causar elefantiasis que son piernas con dos o tres veces su volumen habitual. Esta enfermedad afecta más a mujeres que hombres ya que el porcentaje de afectadas es del 85% respecto al 15% de los hombres.
El linfedema secundario es propio de las personas operadas de un cáncer de mama o pecho, especialmente si aparte de quitar el tumor se quitan ganglios y se ha recibido tratamiento de radioterapia. Si afecta a los brazos acostumbra a corresponder a un linfedema secundario por cirugía de mama, y si afecta a las extremidades inferiores, la causa suele ser congénita, sin que funcionen bien los conductos linfáticos por tumores del tipo melanomas o de la zona inguinal.
El angiólogo o linfólogo debe participar en el diagnóstico, ya que el tratamiento corre a cargo de los servicios de medicina física y rehabilitación más los fisioterapeutas que están en el equipo. El tratamiento se basa en drenaje linfático y los vendajes multicapas, y en los miembros inferiores debe hacerse un vendaje fuertemente comprensivo, con grandes presiones para provocar que la linfa suba hacia arriba y pase al sistema circulatorio.
Este tratamiento debe tener por objetivo reducir al máximo el edema para evitar que vaya a más, que evolucione, y por tanto si hay control no deberán repetirse los tratamientos de forma continua.
Estos linfedemas pueden comportar graves repercusiones no sólo a nivel estético o de imagen, ya que esos volúmenes les hacen tener baja autoestima y pocas ganas de hacer vida social, pero por otro lado a nivel físico puede producir ulceraciones, pesadez, dolores articulares, inmovilidad del tobillo, y en casos excepcionales pueden derivar en un cáncer como el angiosarcoma.

Categorías de Salud





