
Los varones, al llegar a los 50 años, pueden desarrollar un problema prostático que se caracteriza por un aumento de la glándula prostática . En consecuencia se suceden síntomas irritativos u obstructivos en la micción, unos síntomas que pueden solucionarse gracias al láser verde.
El doctor A.M, urólogo, comenta la eficacia del láser verde en el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata.
La Próstata
La próstata es una glándula reproductora masculina situada delante del recto, debajo de la vejiga y que rodea la uretra. Su tamaño es como el de una nuez y su función es la de producir un líquido para que los espermatozoides pueden fluir y alimentarse. Por tanto, la función de la próstata es reproductora. Una vez terminada esta función la próstata tiende a entrar en un proceso de agrandamiento que puede provocar problemas y molestias.
Tratar la Hiperplasia Benigna
Cuando este agrandamiento, llamado hiperplasia de próstata benigna, produce una obstrucción en el drenaje del flujo urinario de la vejiga, se producen una serie de molestias que deben ser tratadas por el urólogo. El diagnóstico correcto de hiperplasia benigna de próstata pasa por una revisión de la historia clínica del paciente, además de un interrogatorio, un tacto rectal, una analítica completa de sangre y orina, una ecografía y una flujometría. Con todas estas pruebas se sabrá si la hiperplasia es benigna o si es un candidato de tumor.
Láser Verde, la Solución
El láser verde XPS de 180 vatios es un láser de última generación y de alta energía que, por medio de una fibra óptica especial, vaporiza el tejido agrandado por completo. Hablamos de una solución definitiva. Este acto médico es quirúrgico y vaporiza 4 gramos por minuto. No se produce dolor y la anestesia que se aplica es epidural. La duración de los efectos de la intervención es larga, ya que en los 11 años en que se lleva practicando con el láser verde en Estados Unidos, aún no ha habido que llevar a cabo reintervenciones.
Post Operatorio
Una vez finalizada la intervención se extrae la sonda, y a las pocas horas los síntomas obstructivos desaparecen al momento, los irritativos tardan un poco más. En el post-operatorio el dolor es nulo y por lo general no se suministra analgesia. La primera micción tampoco dolerá. Se aconseja hacer dos días de reposo sin estar sentado, ya que la zona intervenida se comprime. A los 3 o 4 días se puede regresar a la actividad normal.