La malnutrición no tratada puede llevar a una espiral de enfermedades. Por este motivo, es necesario controlar la alimentación de las personas mayores ya que muchas llegan a sufrir anorexia senil.
La señora Lucia Bultó, dietista, explica que podemos detectar una malnutrición en nuestros abuelos "estando atentos a si están más tristes, si duermen mal, si les cueste cicatrizar alguna herida, etc".
A veces peden incluso sufrir anorexia senil que "les provoca un rechazo a la comida", añade Lucia. El problema de deglución es uno de los que lo provoca esta patología. Y es que puede llegar a ser un verdadero sufrimiento tener que tragar.
Hoy en día hay laboratorios que venden productos que ayudan a que un alimento adquiera la textura necesaria para su fácil deglución como lo son los productos Resource. Aún así, la señora Bultó destaca que "el anciano no es un niño y tiene unas necesidades nutricionales diferentes".

Categorías de Salud





