
Según el doctor Carlos Magriñá, otorrinolaringólogo y experto en roncopatías y apneas del sueño,
el perfil de mujer de 55 o 60 años de edad que ronca habitualmente se corresponde con un paciente que trata de pasar desapercibida cuando duerme fuera de casa. Por poner un ejemplo: si sale de fin de semana con su compañero sentimental y otras parejas, esa mujer hará un sobreesfuerzo para acostarse la última en un intento por evitar ser identificada por sus ronquidos.
En parejas más jóvenes, esa tendencia no es tan frecuente, precisa el doctor.
La mujer que suele roncar por debajo de los 45 años de edad acostumbra a tener un
cuello corto, sobrepeso y obstrucción nasal concomitante. Otra de las fases de la vida del sexo femenino en que se puede dormir de manera ruidosa es durante el embarazo y la menopausia: en la gestación, por la generación de grandes cantidades de progesterona en la placenta, lo que acaba repercutiendo en una obstrucción nasal importante. Eso, sumado a la barriga prominente entre los 6 y 9 meses de
embarazo y en caso de que la mujer ya tenga predisposición genética, puede hacer que ronque; en la
menopausia, al dejar de mantenerse activos los efectos hormonales, junto a la aparición de posibles crisis de ansiedad que puedan desembocar en un aumento de peso, se llegaría también a cuadros de roncopatía.
Las
apneas del sueño o paradas respiratorias, igual que los tratamientos no invasivos para estas afecciones, son idénticos tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, el doctor Magriñá precisa que las mujeres son mejores pacientes, en el sentido de que son muy persistentes en su empeño de dejar de roncar, posiblemente por sentirse presionadas desde el punto de vista social.