Las mujeres embarazadas de 30 años y con obesidad tienen muchas posibilidades de sufrir hipertensión. En la mayoría de los casos, al nacer el bebé desaparece pero puede resurgir en un futuro.
El doctor Rafael Marín Iranzo, jefe clínico de nefrología del Hospital Central de Asturias, remarca que la mujer embarazada debería vigilar su presión arterial. Lo más probable es que la tenga normal en los primeros meses. La hipertensión se da en mujeres mayores de 30 años y si están obesas.
Esto puede provocar que el desarrollo fetal sea más lento y el recién nacido tenga menos peso pero no es un elevado peligro. En las madres pueden tener algunas complicaciones también.

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