
Según la doctora Isabel Nerín, coordinadora de la unidad de
tabaquismo de la Universidad de Zaragoza, "se estima que las mujeres tienen menos tiempo para fumar" que los hombres. No obstante, Nerín apostilla que esto no quiere decir que el
consumo de tabaco en el sexo femenino constituya una conducta "de menor riesgo" con respecto al colectivo masculino.
Si bien hasta hace poco era raro encontrar un caso de
cáncer de pulmón en una mujer, en la actualidad la tendencia se ha invertido y para un profesional ya es más frecuente tratar uno de estos casos.
Sobre la posibilidad de que una mujer se resista a dejar el tabaco por miedo a
ganar peso, Nerín explica que cuando se prescinde de los cigarrillos se puede engordar una media de unos 2 o 3 kilos, una cifra totalmente asumible para todas aquellas que estén muy pendientes de su imagen.
Y un dato revelador: la doctora asegura que muchas de las que abandonan el hábito de fumar a partir del momento en el que saben que están
embarazadas, "recaen nada más dar a luz".