
(Agencias).- Las
muertes de menores de cinco años en Kenia a causa de la malaria han descendido un 44 por ciento en el último lustro, según informa el gobierno de este país africano. La malaria o paludismo es una enfermedad que involucra fiebres altas, escalofríos, síntomas seudogripales y anemia, y es
transmitida por la picadura del mosquito anofeles, que en algunas regiones ha desarrollado resistencias a los tratamientos médicos y preventivos.
La malaria, diseminada por los países tropicales y subtropicales, además de afectar gravemente a millones de personas nativas también constituye la enfermedad de mayor riesgo para los turistas que se desplazan hacia climas cálidos.
Las autoridades de Kenia atribuyen el descenso de la mortalidad infantil por malaria al incremento de medidas preventivas como el reparto masivo de mosquiteras impregnadas con insecticida. La cifra de niños que duerme bajo esta medida de protección ha pasado del 5 al 52 por ciento en los cuatro últimos años, llegándose a los 13 millones y medio de mosquiteras repartidas, tanto gratuitas como vendidas. La eficacia de estos dispositivos dura cinco años.
Cada año mueren un millón de personas por malaria o paludismo en el mundo, la mayor parte de ellas en el África Subsahariana.