La señora Merche Garcia, comadrona de l'Associació Catalana de Llevadores, explica los pormenores que hacen referencia al proceso de la lactancia,
Conocer al Bebé
A partir del nacimiento el bebé necesitará un periodo de adaptación a la nueva situación que vive. El papel de la comadrona es el de observadora, sin interferir mucho en el vínculo que entre madre e hijo se debe crear. El que estén juntos es la mejor manera de favorecer esa adaptación, a la vez que sirve a la madre para conocer el tipo de bebé que tiene. Estos primeros contactos ayudarán a ver qué tipo de dificultades pueden surgir y a solucionar las dudas de aparezcan
Una vez en casa, ¿qué?
El momento más delicado llega cuando los padres se marchan a casa y se enfrentan ellos solos al cuidado del recién nacido. Las consultas telefónicas con la comadrona servirán para resolver dudas, pero han de ser los padres quienes confíen en el curso natural de lo que acontece. El bebé tiene su propia capacidad para lactar ya que su sistema hormonal está fisiologicamente preparado para ello. Por tanto, hablamos de un trabajo en equipo entre la mamá y el bebé, quienes seguro necesitarán unos días para conocerse y adaptar una dinámica.
Empieza la Lactancia
Para llevar a cabo la lactancia las mamás deben buscar un rincón de la casa que les sea cómodo y que ayude a crear una atmósfera de intimidad con su pequeño. Es importante que ella descanse lo máximo que pueda y que reciba la ayuda de su pareja en cuestiones domésticas y de la rutina diaria, aunque a veces muchas mamá no se dejen ayudar.
Lactar sin Límite de Edad
Lo mejor siempre es dar el pecho cuanto más tiempo mejor porque la lactancia materna es el alimento más adecuado para los recién nacidos, un producto adaptado a las necesidades del bebé. Se ha demostrado que los niños que se han alimentado con la leche materna tienen menos incidencia de otitis, obesidad, diabetes, alergias, etc. Por tanto podemos afirmar que la lactancia es un buen protector para el niño, así que no hay que ponerle límites.
La mejor posición para dar el Pecho
Las mamás deben aprender a colocar bien al bebé, a cogerlo correctamente. El niño debe quedar como si abrazara a su madre, con un bracito por detrás y que el cuerpo del bebé toque el de la madre. La cabeza debe estar apoyada y su carita encarada hacia el pecho de la madre. Con esta posición el bebé es capaz de manifestar sus instintos de búsqueda del pezón y abrir la boca para empezar a succionar. La boca del pequeño debe abarcar toda la aureola, no solo el pezón, porque sino podrían producirse lesiones.
Cómo saber si ha Comido Suficiente
Para resolver esta duda basta con observar al niño y ver cómo se queda tras la toma, si está relajado o inquieto, y ver cuanto tiempo aguanta entre una y otra toma. Debemos comprobar cuantas veces moja el pañal al día, que deberían ser unas cinco o seis, y fijarnos en que la curva de peso del bebé sea de entre 100 y 150 gramos a la semana. Hay que destacar que cuando el bebé mama hay que dejarle que extraiga la grasa que la succión le aporta ya que esto le sacia. Las tomas deben realizarse cada tres horas y la durada de cada una de ellas debe ser de unos 20 minutos, aunque cada bebé marcará el ritmo según el hambre que tenga. Si se perciben dificultades, lloros del niño, falta de incremento del peso, etc. hay que verificar que la posición de agarre del niño sea la correcta. Es necesario darle al niño su tiempo, sin prisas, que coma hasta que no tenga más hambre.
El Eructo de Después
El tema del eructo tras la toma es relativamente importante y depende de la forma de mamar del niño. Si durante las tomas coge mucho aire será más fácil que luego eructe para expulsarlo. No es necesario estar mucho rato dándoles palmaditas para que lo hagan, ya que puede que no le salga y que le estemos molestando en su descanso. Incorporar al niño y mantenerlo erguido facilitará esta labor de expulsión. Otros niños lo expulsan espontaneamente ellos solos al colocarlos de lado en la cunita.
La Alimentación de la Madre
Tradicionalmente se ha aconsejado a las madres que mantengan una buena alimentación y que beban mucho líquido durante el periodo de lactancia. Pero lo cierto es que es el propio bebé con la succión el que incide en el aumento de la producción de leche materna. Cuanto más succiona más aumentan las hormonas que producen la leche.
Cuidar los Pechos
La lactancia puede conllevar lesiones en los pechos, como en la piel del pezón. Existen productos específicos, como los que ofrece la gama Pranarom, que sirven para regenerarla y cuidarla mejor. De todas maneras no hay que olvidar que la propia leche de la mama ayuda a curar esas pequeñas heridas que pueden aparecer, una acción que se potencia con la aplicación de pomadas y aceites.
La posición del bebé también incide en este aspecto, por lo que si lo tenemos mal colocado es más fácil que aparezcan grietas en los pechos.

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