La valeriana tienen propiedades sedantes y tranquilizantes. Para poder tomarla en infusión se debe dejar remojar unas horas y cocerla durante un buen rato para sacarle bien el jugo; pero es mejor tomarla en comprimidos o en preparaciones, para no aspirar su fuerte olor.
Es muy útil para personas nerviosas, con menstruaciones fuertes, migrañas y para algún caso de acidez estomacal por nervios. En estos casos la valeriana tiene efecto, no solo, en el sistema nervioso sino en todos los órganos relajándolos y disminuyendo posibles efectos secundarios.
La planta de valeriana se encuentra en la montaña. Allí la planta no huele, es al sacarle la raíz y secarla, cuando produce el olor tan desagradable.
Se deben tomar dos comprimidos media hora antes de ir a dormir y dos al ir a dormir. Se puede acompañar con una tisana de pasiflora, María Luisa o tila para complementar su acción.
Para el insomnio ocasional, además de las antes citadas, también era utilizado el opio, la manzanilla y la melisa. Para tratar estados de nerviosismo se deben tomar dosis relativamente altas de estas plantas que son inocuas.
Existen dos tipos de insomnio: aquel en que la persona no puede conciliar el sueño y otro en que la persona, una vez dormida unas cuantas horas, se despierta al menor ruido. En el estudio del sueño se sabe que la fase REM puede durar como máximo una hora; si se consigue dormir durante esa fase, la persona se levanta descansada.

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