
La vacuna experimental
reduce en un 65 por ciento las nuevas infecciones de malaria en bebés, y en un 35 por ciento a los 6 meses de la primera dosis, según se desprende del proyecto de investigación que ha dirigido el científico español Pedro Alonso. La malaria es una enfermedad tropical causada por el parásito "Plasmodium falciparum", que se transmite por picadura de mosquito.
En el ensayo clínico se han estudiado los efectos de la vacuna en 214 bebés de Mozambique, en África. El descubrimiento se publica en la versión
on line de la revista "The Lancet".
La malaria mata a más de un millón de personas al año en todo el mundo y provoca graves problemas de salud a 300. A la vista de estos datos, qué duda cabe que la vacuna podrá salvar millones de vidas y mejorar la calidad de vida de muchas otras personas cuando se administre masivamente.