
La doctora Ana Cisteró, jefa del servicio de alergias de USP Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, dice que uno de los perfiles de
alérgico a medicamentos se corresponde con una persona que no ha tomado muchos fármacos o que "tiene tanto
miedo a tomarlos, que se imagina que le harán reacción". Otro de los perfiles de individuo con intolerancia a determinados fármacos es aquel en el que influyen componentes hereditarios.
Los medicamentos que provocan
más reacciones alérgicas son, por orden de importancia, los antibióticos, penicilina, amoxicilina, y a continuación los antiinflamatorios y determinados analgésicos.
Entre las
reacciones inmediatas que se observan, inicialmente se produce picor en la palma de la mano, seguido de sensación de calor generalizado, y en los casos más extremos incluso ahogo, hinchazón de ojos, urticaria, vista nublada y pérdida de capacidad auditiva, lo que se conoce como "oír de lejos".
A partir del relato del paciente, se inicia un
proceso de pruebas médicas para conocer el alcance de la intolerancia al medicamento. Los controles pueden ser de carácter cutáneo, o, en función de la presentación del producto, mediante inyección o toma.
Cisteró advierte que, por extraño que parezca, difícilmente un medicamento provocará una reacción alérgica la primera vez que se tome. Lo que suele pasar es que se la intolerancia se manifieste
tras consumirlo varias veces.
Hoy en día todavía se está buscando una explicación a la
mayor prevalencia de alergias en mujeres -casi el doble que los varones-, en determinados productos como los relajantes musculares.