
La roncopatía crónica se manifiesta en periodos de descanso, sobre todo en los nocturnos, lo que sin duda repercute en la vida diurna del paciente. Tanto es así, que este trastorno puede provocar
accidentes en el trabajo o de tráfico debido a brotes de somnolencia, según advierte el doctor Carlos Magriñá, otorrinolaringólogo.
Se dice que una persona ronca cuando se forman turbulencias de aire en su aparato respiratorio y emite ruidos. Cuando ese trastorno se mantiene de manera constante
durante más de tres meses, ya se habla de roncopatía crónica, y cuando supera el año se afirma que esa roncopatía ya está plenamente instaurada.
Los riesgos asociados a la
roncopatía crónica varían en función de los hábitos de cada paciente, como el hecho de consumir alcohol o fumar. Pero, de lo que no hay duda, es de los graves riesgos cardiovasculares y de desarrollo de hipertensión que van ligados a este trastorno y que pueden convertirse en determinantes en los índices de supervivencia.
Por otro lado, el doctor Magriña explica que el uso de las
tiras nasales, al ensanchar los orificios de la nariz, pueden ser útiles en el tratamiento de roncopatías secundarias.