
Toda persona que se somete a una operación de prótesis de cadera o de rodilla debe saber que tiene que prevenir al máximo posible la aparición de un tromboembolismo venoso. Dispone de varias medidas para hacerlo, tal y como describe el doctor Xavier Granero, traumatólogo del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona.
Tromboembolismo venoso
El tromboembolismo venoso es un proceso que incluye varios factores: la formación de trombos o coágulos en el sistema venoso profundo de las extremidades inferiores, su posible fragmentación y propagación y, por tanto, la consiguiente migración hasta enclavarse en una de las arterias del pulmón. En este punto se formaría una embolia pulmonar que pondría en riesgo de muerte al paciente.
¿Dónde está el riesgo?
El tromboembolismo venoso es un proceso que se da en las venas del sistema venoso profundo de las extremidades inferiores o de la pelvis. Por eso las cirugías para colocar una prótesis de cadera o de rodilla son la causa principal de la aparición de estas complicaciones. Además, el tromboembolismo venoso se da mucho en personas mayores con movilidad reducida y también en personas que tienen factores frecuentes de comorbilidad como diabetes, obesidad o insuficiencia cardíaca. Si no se lleva a cabo la prevención, las cifras de presentación de este problema alcanzan entre un 40 y un 60% de los pacientes, de los cuales entre un 1 y un 4% morirán de una embolia pulmonar. El primer tratamiento que se ha empleado para evitar un tromboembolismo venoso son las inyecciones subcutáneas, pero hoy en día ya se cuenta con anticoagulantes orales que se suministran tras la intervención.
Tratamiento preventivo
Como hemos indicado, el tratamiento preventivo es de esencial importancia para evitar la aparición de un tromboembolismo venoso. Si el paciente no se administra estos medicamentos se cae en las cifras de riesgo mencionadas, lo que constituye un peligro de muerte. Si en cambio se hace una buena profilaxis, las cifras de mortalidad bajan dramáticamente. Este tratamiento preventivo se debe mantener durante unas 3 o 4 semanas según indique el médico. Es importante también que el enfermo colabore esforzándose por salir pronto de la cama, empezar a andar, mover los pies de arriba a abajo, hidratarse y, sobre todo, tomarse la medicación.
Avances en la medicación
Para que en lugar de las inyecciones subcutáneas se encontrara otra medicación de más fácil administración y adherencia, se ha estado investigando mucho y el resultado ha sido la aparición de los anticoagulantes orales. Estos fármacos son más eficaces, seguros, fáciles de tomar y más cómodos. Hoy en día hay dos comercializados y ya se está presentando un tercero que, se supone, rebajará aún más las cifras de presentación de tromboembolismo venoso. Estos avances en la medicación se han hecho para mejorar el cumplimiento terapéutico del paciente.