
La aparición de hongos en los pies, una afectación que recibe el nombre de micosis, es un problema fácil de adquirir pero muy complicado de erradicar.
Por eso los profesionales como Antonio Zalacaín, vice-presidente del Col·legi Oficial de Podòlegs de Catalunya y profesor titular del departamento de podología de la Universidad de Barcelona, inciden en extremar la precaución, sobre todo en las duchas de gimnasios y en las piscinas climatizadas.
Vías de contagio
Existen muchas vías de contagio de los hongos aunque los focos de infección más comunes se presentan en las zonas húmedas y con residuos de agua. Las personas que tienen jardín en casa y acostumbran a andar descalzos por él o aquellos que tienen animales en el hogar también tienen riesgo de contraer hongos. No debemos olvidar tampoco el hecho de ir de tiendas a comprar calzado y probarnos los zapatos sin utilizar una bolsita protectora ni calcetín. Esta es otra manera de que aparezca una micosis en nuestros pies.
Duchas públicas
En el gimnasio y en las duchas públicas siempre hay que usar chancletas para evitar que el pie contacte directamente con el suelo. A la hora de secarnos podemos poner una toalla en el suelo para que el pie no toque directamente con la superficie y nos haga de aislamiento. También es importante prestar atención a la higiene así que deberemos lavar y secar bien los dedos de los pies, prestando suma atención a los espacios interdigitales.
Signos de alarma
Debemos acudir al podólogo cuando percibamos que la piel tiene un brote irritativo o que aparece una mancha roja que va creciendo y que provoca sensación de picor y escozor, sobre todo en las zonas interdigitales. Hay que realizar un buen diagnóstico y no confundir cualquier alteración de la piel con una micosis. También habrá que estar atentos al aspecto de las uñas, que es delator, y si cambian de color y de grosor podemos sospechar que estamos ante un caso de micosis.
Tratamiento
Los tratamientos para la micosis son largos, generalmente de un mes de duración. Lo que ocurre es que los pacientes lo empiezan a seguir pero como ven que los síntomas desaparecen a los pocos días, lo abandonan sin completarlo. La consecuencia es que los hongos quedan latentes y al poco tiempo vuelven a incidir. En el caso de que los hongos afecten a las uñas, se pueden hacer tratamientos con lacas sobre la uña que pueden durar meses. En este caso ocurre lo mismo, los tratamientos deben ser mantenidos hasta el final. En función de la afectación de la micosis también se puede recurrir a tratamientos orales.