
Estados Unidos registra
300 muertes anuales por picaduras de insectos himenópteros como la
abeja, revela el doctor Álvaro Cadahía, alergólogo de USP Instituto Universitario Dexeus de Barcelona. Contra el veneno de estos animales existe una
vacuna que tiene una eficacia superior al 99 por ciento.
Cadahía aconseja
vacunarse a los alérgicos a picaduras de insectos como las
abejas, cuyo veneno no es más que un conjunto de proteínas que les sirven de mecanismos de ataque y de defensa. Al que nunca le hayan aguijoneado puede estar tranquilo, ya que las reacciones de intolerancia sólo se dan cuando el cuerpo ya ha fabricado
anticuerpos a raíz de ataques previos. Las personas que deben ir con mucho cuidado son aquellas que al sufrir una picadura sufrieron mareos, náuseas y dificultades respiratorias. Esos síntomas entrañan un
riesgo inminente de muerte, afirma el doctor. Contra las picaduras de
abeja, los estadounidenses han elaborado soluciones a base de adrenalina.
Las
avispas tienen hábitos más urbanos y se las suele ver cerca de latas con restos de bebidas azucaradas y por los alrededores de fruterías, por lo que se recomienda a los alérgicos a este insecto que por esta época no se acerquen a este tipo de establecimientos. Los
mosquitos también dan muchas molestias alérgicas. Contra muchas de esas picaduras, la aplicación de amoniaco es un buen remedio.
Finalmente, lo que Cadahía no entiende es que algunas modestas ciudades europeas dispongan de centenares de
casuísticas de vacunas a himenópteros, y España no.