
Según afirma el doctor Humberto Loscertales, experto en ozonoterapia y director médico de Ozono Medical, la primera clínica de Cataluña dedicada a este tratamiento, con la
administración de ozono se puede hacer desaparecer un
brote de dolor agudo en unas tres semanas. Esto se traduce en unas 3 o 6 sesiones, 10 a lo sumo.
Loscertales asegura que en la
primera sesión de ozonoterapia ya se nota una mejoría. El problema ya es más complicado de solventar cuando el dolor se hace crónico y a su alrededor se crea un metabolismo de radicales libres netamente consolidados.
En las
patologías del dolor es donde más claramente se aprecian los beneficios de la ozonoterapia, indicada por lo tanto también en procesos artrósicos. El ozono no los cura, puntualiza el doctor, pero sí que tiene capacidad aliviadora.
El ozono, que para que actúe terapéuticamente debe introducirse en el organismo del paciente a dosis adecuadas, es una molécula derivada del oxígeno caracterizada por su
capacidad purificadora y también por su peculiar olor. Como curiosidad, Loscertales desvela que "ozono" en griego significa "mal olor".