Se aconseja la visita periódica al ginecólogo para la prevención de los cánceres sobre todo de cuello uterino y cáncer de mama. El periodo debe ser de unos dos años sobretodo en las pacientes sin antecedentes y que no tenga factores de riesgo. En el caso de que existieran debe ser el propio ginecólogo el que marque las visitas periódicas.
El mejor tratamiento en medicina es la prevención, por tanto no se debe de dejar de hacer las visitas periódicas al ginecólogo. Por tanto el hecho de que no le haya sucedido nada hasta el momento, no excluye que pueda suceder.
Durante la edad fértil o no fértil de la mujer va cambiando el lugar de máxima frecuencia dónde se puede producir una lesión neoplásica, pero el cáncer ginecológico que es el cáncer que se intenta prevenir, y excepto el ovárico, todos los demás tienen lesiones benignas previas con potencial de conversión a la malignidad y por consiguiente es aquí, cuando aún son benignos, donde se intenta actuar para evitar que evolucionen.
Nadie se debería sorprender de ver a una señora de más de 75 años en la consulta de un ginecólogo.
La mamografía, si no hay patología anterior o factores de riesgo, como pueden ser el cáncer familiar, puede hacerse a partir de los 50 años cada dos años. En el caso de que haya antecedentes de riesgo se aconseja empezar antes, alrededor de los cuarenta años.
La mamografía es la mejor prueba para el diagnóstico inicial del cáncer. La mamografía también sirve para diagnosticar otras patologías como son los quistes funcionales u otras patologías benignas.

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