Un diabético puede disfrutar de unas buenas vacaciones pero debe tener encuenta una serie de medidas. Entre ellas destaca que si se toma un avión, se lleve encima el botiquín con la insulina. Y es que si se factura la insulina puede verse afectada por los cambios de temperatura o puede extraviarse.
La doctora Antonia Sancho, endocrinóloga del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, explica que la personas con diabetes debe llevar encima siempre su botiquín con el autoanalizador, porciones de hidratos de carbono y la insulina necesaria para los días que estará fuera de casa o incluos unos cuantos más. Nunca se debe facturar por los cambios de temperatura o la pérdida por el facturaje.
Otra recomendación es que durante el viaje observe su dieta.

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