
Mejorar los hábitos higiénico-dietéticos es algo que siempre se recomienda a los pacientes hipertensos. Tal y como apunta la doctora Joima Panisello, especialista en medicina interna y directora de la Fundación para el Fomento de la Salud , estos elementos son muy importantes tanto en la prevención de la tensión arterial como en el manejo del paciente cuando ya es hipertenso.
En este aspecto, hay que incidir sobre la reducción del sobrepeso y la obesidad, en el aumento del consumo de frutas, verduras y hortalizas, y en la disminución de la ingesta de grasas animales. Si a ello le añadimos actividad física, la supresión del hábito del tabaquismo y la disminución de la cantidad de sal en las comidas, las cifras de presión arterial se pueden controlar mucho mejor.
Consumir Productos de la Huerta
Las pruebas realizadas hasta el momento indican que las personas que consumen frutas, verduras y hortalizas en general, tendrán una menor prevalencia de colesterol, diabetes e hipertensión. Incluso uno de los estudios realizados demostró que en el contexto de una dieta rica en aceite de oliva y productos de la huerta, se produce una relación inversamente proporcional entre la cantidad de estos alimentos consumidos y las cifras de tensión arterial. Cuanto más se consuman, menos niveles de hipertensión. Este tipo de dieta es rica en calcio, potasio, magnesio, y pobre en sodio. Si además los lácteos son desnatados, estamos ante una buena estrategia de prevención de esta patología. No debemos olvidar que la OMS, la Organización Mundial de la Salud, constató que la ingesta pobre de frutas y verduras es responsable de un 20% de los cánceres digestivos y del 30% de las cardiopatías isquémicas. Con estos datos se puede afirmar que un 5% de la mortalidad mundial es debido a comer pocos alimentos de la huerta.
Consumo de Sal
El estudio titulado “Análisis del Consumo de Sal”, elaborado hace apenas un año por la Universidad de Farmacia y la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), ha demostrado que el consumo de sal en nuestro país es excesivo. El promedio por día y español es de 10g de sal, cuando la OMS recomienda un máximo de 5g al día. Una de las averiguaciones más importantes extraídas de este estudio es que se ha detectado de donde proviene mucha de esa sal. Tres cuartas partes de lo que tomamos al día lo hacemos en forma de sal oculta, que viene en los alimentos procesados. Detectar esa sal oculta será uno de los retos a conseguir con los pacientes hipertensos y sanos.
Café y Chocolate
Ni el café ni el chocolate tienen relación con la hipertensión arterial. Sí que es cierto que el café hace subir los niveles pero esta elevación es leve, así que no constituirá sobrecarga ni daño para el hipertenso. Por su parte, el chocolate es un alimento cardioprotector por su contenido en cacao, pero para que ese cacao que aporta el chocolate tenga esos beneficios, éste debe cumplir unas condiciones: que sea chocolate negro, ni con leche ni blanco, y siempre a partir de concentraciones superiores al 70-75% de cacao. También debe consumirse en la cantidad adecuada, entre 4 y 6 gramos al día.