
Según datos de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), cerca de unos 10 millones de personas adultas en nuestro país están afectada por esta enfermedad. Muchos de los que se encuentran dentro de este grupo ni siquiera saben que tienen problemas de hipertensión arterial. Con la finalidad de evitar el desconocimiento en cuanto esta afectación de la salud se han publicado recientemente unas nuevas guías de la Sociedad Europea de Hipertesión.
El doctor Mariano de la Figuera, médico de familia y experto en
hipertensión arterial, avala la eficacia de estas guías para lograr un mejor control sobre los pacientes hipertensos.
Cada vez hay más Hipertensos
Una de las explicaciones que dan respuesta al por qué del aumento de pacientes hipertensos es la mayor esperanza de vida. La
hipertensión arterial es una enfermedad que va ligada a la edad, así que cuanto más gente mayor hay en la sociedad, más personas afectadas de
hipertensión. Hace unos años se decía que los niveles establecidos para clasificar a los hipertensos estaban demasiado afinados con lo cual era fácil entrar en el grupo de afectados. Sin embargo, tal y como apunta el doctor de la Figuera, eso ocurría en una época pasada ya que desde hace años hay un acuerdo y un consenso en cuanto a los niveles establecidos que nadie discute. Las cifras permitidas son de 140/90, si se está por encima se considera peligroso.
Las Guías Europeas de Control de Hipertensos
Las guías europeas de control de los hipertensos quieren dejar claros cuales son los niveles permitidos y consensuados para la
tensión. Otro aspecto reflejado en la guía son los niveles que se consideran controlados de presión arterial en función de las características del paciente. Por ejemplo, una persona que tome determinada medicación debe tener unas cifras de presión arterial controladas y decretadas por su médico. Estas guías han puesto orden en este aspecto. Un paciente con afectación en el riñón debe bajar sus niveles a 125/75, lo mismo que una persona con diabetes no debe sobrepasar los 130/80 para no ser hipertensa. De todas maneras el objetivo de estas guías es precisamente el de transmitir tranquilidad y que el tema de la presión arterial no se convierta en una búsqueda obsesiva de los niveles marcados.
Hipertensos sin diagnosticar
Muchas personas no se miden la presión arterial nunca, y eso hace que ignoren completamente que son hipertensos y que su salud puede estar bajo riesgo. Esto ocurre porque siempre se ha asociado la
tensión alta con personas mayores, algo cierto ya que el 60% de las personas de la tercera edad son hipertensas, pero que no exclusivo de este colectivo. De hecho, una persona cuyos padres son hipertensos es muy probable que también sufra esa problemática con lo cual no debería dejar de medirse los niveles de
tensión. No hay que olvidar que la
hipertensión actúa en silencio. No presenta sintomatología, la persona puede encontrarse perfectamente bien y tener unos niveles de
tensión muy superiores a los establecidos. Esto hace que la patología sea aún más peligrosa porque podemos presentar anomalías en este aspecto sin ni siquiera saberlo.
Automedición
Uno de los mecanismos útiles para medirse la
tensión y ser conscientes de su importancia es la automedición por medio de los
tensiometros. Los pacientes que están diagnosticados de
hipertensión arterial se pueden llevar el aparato a su casa y traer los resultados a la consulta del doctor para así ser más conscientes del control de sus niveles. En la fase de diagnóstico lo mejor es que se midan en el propio centro de atención primaria.
Tratamiento para la Hipertensión
Actualmente se cuenta con un amplio abanico de posibilidades para tratar a las personas hipertensas y lograr aumentar su calidad de vida. Se cuenta con seis grupos terapéuticos que pueden tomarse solos o en combinación entre ellos. Los fármacos serán elegidos por el médico en función de las características del paciente: edad, sexo, patologías ya diagnosticadas... Una vez empezado el tratamiento son 3 o 4 días los necesarios para empezar a notar los cambios de forma significativa, aunque eso dependerá también del tipo de paciente con el que tratemos. Los primeros días son cruciales para saber si ese fármaco es el adecuado o no, así que la supervisión médica será indispensable.
Uno de los puntos negros en cuanto a los tratamientos de control de la
tensión es el abandono de éste. Tal y como apunta el doctor de la Figuera, los médicos tienen parte de culpa en este aspecto ya que si hay tanto abandono terapéutico es porque no se ha insistido lo suficiente en la necesidad de seguir con la toma de las pastillas indicadas. No hay que olvidar que la
hipertensión es algo que nos va a acompañar de por vida con lo cual si se deja de tomar el fármaco, los niveles se disparan de nuevo. La medicación debe tomarse día a día para que no haya problemas en la regulación de los niveles de
tensión.
Recomendaciones para las personas Hipertensas
Las medidas de más fácil aceptación y que también se incluyen en la guía europea mencionada son perder algo de peso, llevar una vida activa, caminar cada día o disminuir el contenido de sal en las comidas. Está demostrado que comer menos sal no solo ayuda a tener la
tensión arterial controlada,sino que ayuda a salvar vidas. Siguiendo estos consejos también se logrará reducir las dosis de medicamentos.