
Según la doctora Raisa Morales, responsable del área de atención al viajero de la unidad de medicina tropical y salud internacional de Drassanes en Barcelona, no es extraño encontrarse con personas que regresan de
destinos exóticos como la República Dominicana sufriendo
diarreas causadas por excesos alentados por determinados complejos turísticos, en los cuales se ofrece la posibilidad de comer y beber bajo la filosofía del "todo incluido".
Por su experiencia profesional, Morales afirma que esas disfunciones digestivas
no se han originado por una infección, sino por los "excesos en comida y bebida" a los que sucumben algunos turistas.
En la República Dominicana no debe haber problemas para tratar la diarrea en los mismos complejos hoteleros, dado que abundan alimentos como el
plátano, un producto básico en este país, que facilitan una dieta astringente. El plátano en concreto permite reponer potasio, uno de los elementos que se pierden en una afección estomacal de esta índole.
En cuanto a la dosificación de
antidiarreicos, se recomienda tomar un comprimido por cada deposición.
Para viajar a la República Dominicana no es obligatorio
vacunarse, aunque sí es
aconsejable hacerlo
para el tétanos, fiebre tifoidea y hepatitis A. Morales también advierte que deberán extremarse las precauciones con las picaduras de mosquito. Existen dos enfermedades que se transmiten por esta vía: el
dengue, extendido prácticamente por todo el territorio, y la
malaria, localizada sobre todo en la frontera con Haití.