
La experta en agua del Grupo Corsa, Charo Loriente, explica que
el proceso de ósmosis inversa aplicado en depuradoras domésticas no elimina el 100 por 100 de sales, con lo que, una vez depurada,
el agua se remineraliza con el fin de aportar el Ph y los índices de calcio correctos, permitiendo al mismo tiempo que el líquido no sea insípido. Estos aparatos limpian las impurezas y mantienen protegida al agua gracias a la lámpara ultravioleta que llevan incorporada en el depósito.
Loriente dice que el
agua del grifo es totalmente potable y recomendable. Lo que sucede es que a muchas personas no les gusta su sabor y optan por el agua embotellada. Instalando un Osmotic en casa, agrega Loriente, se consigue un líquido-elemento agradable, puro y equilibrado, además de cómodo y barato, ya que el usuario se ahorra el transporte de las botellas y por otro lado el mantenimiento de los procesos de ósmosis inversa acaba resultando más económico.
La experta del Grupo Corsa asegura que en varias
catas a ciegas, los catadores no notaban diferencias sensibles entre el sabor de agua de depuradora doméstica y el sabor de agua embotellada.
A juicio de Loriente, el agua del grifo ha empeorado porque la contaminación es mayor y eso implica que los procesos para regenerarla sean más agresivos. La experta en agua recuerda que beber el líquido-elemento de manera habitual pone a nuestro organismo "más contento", puesto que al estar compuesto de "agua en un alto porcentaje", con el consumo de esta sustancia "el
recambio hídrico es mucho más directo".