
La
cera de los oídos tiene muchas utilidades. Una de ellas es que su olor repele a los insectos.
Pero, a pesar de esto, es necesario seguir una correcta higiene de los
oídos y retirar el
cerumen para evitar un
tapón. Para ello, los farmacéuticos desaconsejan el uso de los bastoncillos.
El señor
Alfred Roig, farmacéutico, recomienda el uso de
agua estéril marina para la limpieza correcta de los
oídos. Esta
agua se recoge de la zona de la Bretaña francesa que es rica en sales.
Audimer es el producto que contiene este
agua y que se debe utilizar en la ducha porque, según
Roig, "
regalima bastante".