
Un implante endoscópico de columna es viable cuando un paciente ve como
un disco de su columna ha perdido altura por desgaste natural o bien tras haber sido operado, y se ha producido un pinzamiento con dolor tanto lumbar como ciático irradiado a una o ambas piernas, e incluso en casos de escoliosis o discos pinzados de forma alternativa, a un lado y a otro, explica el doctor Rudolf Morgenstern, especialista en cirugía endoscópica de columna en Centro Médico Teknon.
Es en este tipo de cuadros cuando procede un
implante endoscópico en lugar de la cirugía tradicional o artrodesis vertebral mediante tornillos, placas, etc, apunta el doctor.
Por otra parte, el
láser aplicado en cirugía endoscópica no tiene limitaciones, excepto en grandes traumatismos que requieren la reconstrucción de la columna. El láser es muy eficaz en hernias discales (muchos de estos pacientes se resisten a ser intervenidos quirúrgicamente por su miedo al quirófano), fibrosis residuales, etc.
La técnica endoscópica permite realizar una incisión de 5 milímetros con anestesia local, y su comodidad postoperatoria es de tal envergadura que
el enfermo ya camina el mismo día de la intervención, y al día siguiente ya es dado de alta.