El riesgo de contraer un resfriado o de sufrir un catarro aumenta con la disminución de las temperaturas y la llegada del frío. Por eso es de vital importancia estar preparado para combatir todos esos virus que pretenderán atacar nuestro organismo. La homeopatía, el uso medicinal de las plantas, es uno de los recursos que ayudan a prevenir y evitar que nos enfermemos por una gripe. Maria José Alonso, vocal de homeopatía del Colegio de Farmaceúticos de Barcelona y provincia, destaca los usos preventivos de la homeopatía y su efectividad para curar resfriados y catarros.
La medicina homeopática tiene el beneficio de que potencia las defensas de nuestro organismo, es decir, la capacidad para defenderse de cualquier tipo de enfermedades y evitar contraer infecciones virales. De todas maneras, la prevención también pasa por las costumbres y hábitos de cada persona. No someterse a cambios bruscos de temperatura, algo muy habitual, es una manera de evitar resfriarse. Cuando los primeros síntomas gripales ya estan presentes el tratamiento homeopático tambien es beneficioso. Existen productos básicos de primera urgencia que sirven para menguar las manifestaciones de estos catarros. Algunos de ellos, por ejemplo, estan basados en los beneficios de la cebolla, y ayudan a rebajar la rojez de los ojos. Otros, como la eufrasia, que también alivia la pesadez ocular, también actúan para rebajar la fiebre. En el caso de que la fiebre se presentara acompañada de sudores y pupilas dilatadas, la belladona sería una buena opción de tratamiento, mientras que si el golpe de fiebre es brusco y la temperatura sube con rapidez lo más conveniente sería optar por el acónito. Como vemos, dentro de la homeopatía no existe un medicamento standard sino que hay que buscar el más adecuado para los síntomas del paciente. Los lactantes también pueden ser tratados con plantas medicinales. Cuando se presentan cuadros de otitis, dolores de barriga y otros trastornos menores, la homeopatía es de gran ayuda De hecho, los resultados serán mucho más rápidos gracias a la virginidad de su sistema inmune que debido a su juventud, está practicamente intacto. Este es el motivo por el cual los niños reaccionan tan bien delante de la homeopatía. Además, hay que tener en cuenta que con ellos no funciona el efecto placebo, por lo que si un medicamento homeopático funciona en un niño, es porque realmente funciona. Uno de los puntos fuertes de optar por la homeopatía para tratar problemas de salud es la ausencia de efectos secundarios. Las medicinas homeopáticas no provocan dolor de estómago, ni sequedad de boca, sino todo lo contrario, tienen un efecto inmunomodulador. Con esto queremos decir que el sistema inmunitario se ve reforzado para poder enfrentarse a la cantidad de virus que nos atacan. Los productos homepáticos se encuentran de venta en farmacias.
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