
Muchas de las enfermedades propias del lactante pueden ser tratadas gracias a la homeopatía. Cada vez más padres y pediatras confían en estos productos homeopáticos para solventar fiebres, cólicos del lactante, otitis o insomnio.
El doctor Jorge Manresa, pediatra y homeópata, destaca las bondades de la homeopatía aplicada en recién nacidos.
La Bondad de la Homeopatía
La homeopatía quita molestias y mejora los síntomas de muchas de las afecciones en lactantes. De hecho sus mejorías son tan sustanciales que incluso superan las de los medicamentos convencionales. Las fiebres se pueden rebajar de forma eficaz indiferentemente de la razón a la que obedezcan. Además, los elaborados homeopáticos tienen ausencia de efectos secundarios y su facilidad en la administración complacen mucho a los padres de los pequeños.
Síntomas Nocturnos
La tos de los niños suele aparecer por la noche, impidiendo tanto su sueño y descanso como el de los mayores que le cuidan. Para calmarla se puede recurrir a la homeopatía, escogiendo un preparado u otro en función de la localización del origen de esa tos. La toma del medicamento se puede repetir al poco rato de la anterior sin miedo a que se produzcan efectos indeseados.
Cólico del Lactante
El cólico del lactante, que responde a dolores de barriga que aparecen durante los tres primeros meses de vida, es muy molesto para los niños y los padres de éstos. La homeopatía también actúa en estos casos , y de forma muy eficaz. No hay que olvidar además que, contrariamente a lo que se pueda creer, la homeopatía ofrece una respuesta muy rápida. En el caso de enfermedades crónicas es cierto que tarda más en surgir efecto, pero en el caso de un bebé eso no puede ocurrir.