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Jueves, 24 de Marzo de 2011 |
 El sistema renina-angiotensina desempeña un papel relevante en el inicio y desarrollo de la enfermedad cardiovascular y renal, de tal modo que de su supresión se derivan importantes beneficios tanto en términos de morbilidad como de mortalidad. Los recientes hallazgos en el campo de la inhibición del sistema renina-angiotensina confirman que se trata de una de las áreas más prometedoras en la hipertensión. Se sabe que los fármacos que consiguen inhibir este sistema, además de reducir la presión arterial, han demostrado ser beneficiosos en la disminución del riesgo asociado a complicaciones cardiovasculares y renales
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