
La operación de la pequeña Lakshmi, una niña india de dos años que nació con cuatro piernas y cuatro brazos y a la que algunos vecinos consideraban divina,
ha terminado con éxito tras 27 horas de trabajo en un hospital del sur de la India. La intervención ha sido llevada a cabo por un equipo de 36 cirujanos que mantendrán ahora una observación de 48 a 72 horas de la menor, que descansa con ventilación asistida en la unidad de cuidados intensivos.
En una primera fase de la operación, los médicos del centro Sparsh, en la ciudad de Bangalore, habían logrado separar dos espinas dorsales de la pequeña. Ahora, los cirujanos han conseguido normalizar su anatomía amputándole las extremidades sobrantes.
Durante la gestación, el cuerpo de la pequeña se había unido al de un gemelo que no se desarrolló dentro del útero de la madre, por lo que el feto de la niña incorporó los miembros, los riñones y otras partes del cuerpo de su gemelo. Esta alteración morfológica se llama
ischiopagus.
Es una información ofrecida por gentileza de Centro de Oftalmología Barraquer.