
La fascitis plantar es un dolor muy fuerte que afecta a la planta del pie y que en esta época, con las altas temperaturas y los calzados típicos estivales, se presenta con más frecuencia.
El doctor Eduard Rabat, cirujano ortopédico y traumatólogo, experto en cirugía del pie y del tobillo de Hospital Quirón de Barcelona y responsable de la Clínica de Cirugía del Pie y del Tobillo de Terrassa, explica en qué consisten y cómo se solucionan las fascitis plantares.
Fascitis Plantar
La palabra fascitis significa inflamación de una estructura que tenemos en la planta del pie y que va del talón a la base de los dedos. Su acción es la de contribuir al mantenimiento de la bóveda plantar, es decir, del arco plantar. Esta patología resulta muy dolorosa y además duradera. La fascitis plantar pertenece al grupo de las talalgias, que son todos aquellos dolores que afectan a la planta del pie. Cuando un paciente padece una fascitis de larga evolución la persona anda mal, con el pie girado, ya que busca la posición y el movimiento que le resulte menos molesto. Además duele alrededor del quinto dedo a consecuencia de ese mal andar.
Perfil de Pacientes con Fascitis Plantar
Para llegar a sufrir esta patología deben darse dos casos. O bien la persona es joven pero tiene un pie cavo, con mucho arco, o bien hablamos de pacientes que ya han superado los 50 años pero que además de tener el pie plano sufren cierto sobrepeso. Estos son los dos tipos de pacientes susceptibles de padecer fascitis plantar. Cabe añadir que en un 50% de los casos las fascitis plantares están relacionadas con espolón calcáneo, aunque éste no es la causa de la aparición de la enfermedad.
Fascitis en Verano
Como apuntábamos anteriormente, en verano tienden a aparecer las fascitis plantares sobre todo en mujeres. La moda femenina de esta época del año se centra en sandalias que, en muchas ocasiones, constituyen un obstáculo a la hora de caminar. Este tipo de zapatos no se adaptan bien al pie porque no están bien sujetos, y eso propicia la aparición de las fascitis plantares.
Curación
Un 90% de los casos de fascitis plantar se curan de una forma relativamente fácil. Los casos más agudos donde la enfermedad está practicamente cronificada el tratamiento se basa en suministrar antiinflamatorios, infiltraciones, y el uso de soportes plantares. Las infiltraciones además resuelven más de la mitad de los casos de fascitis plantares por lo que son una muy buena herramienta terapéutica. Los pacientes que están bajo tratamiento deben realizar reposo obligatorio.
Cirugía
En algunos casos de fascitis plantar es necesario recurrir a la cirugía. Hablamos de cirugía percutánea, minimamente invasiva, que se realiza por vía endoscópica y en la que se hacen un par de agujeros para despegar los tendones del calcáneo. El paciente puede marcharse a casa inmediatamente.