
La mayoría de pacientes no son conscientes del riesgo cardiovascular que presentan. Muchas veces no prestamos la atención necesaria a nuestro cuerpo y a las señales de alarma que éste emite. En otras circunstancias no recibimos la información necesaria para conocer de primera mano qué problemáticas cardiovasculares podemos desarrollar. Muchas veces, sin embargo, se debe también a una dejadez en el control de los parámetros indicativos de nuestra salud cardiovascular.
Prevenir el Riesgo Cardiovascular
Para prevenir un accidente cardiovascular, ya sea un
infarto de miocardio o un ictus, lo mejor que se puede hacer es llevar un estilo de vida sano y saludable. Hacer ejercicio de forma frecuente y moderada, no fumar y llevar a cabo una dieta sana y equilibrada son unas costumbres que todos deberíamos adoptar de inmediato. Por otro lado también se debe llevar un control sobre los factores de riesgo que muchas veces son el origen de los futuros accidentes cardiovasculares.
Factores de Riesgo
Los factores de riesgo que inciden en nuestra salud cardiovascular son el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso y la
hipertensión. Para controlarlos lo primero que hay que hacer es detectarlos, por lo tanto, habrá que realizarse un análisis que nos indique cual es el estado de cada uno de estos parámetros. Con este conocimiento se puede evaluar y predecir el riesgo que cada paciente tiene.
Niveles de Riesgo
Cada paciente, dado a su situación determinada, tendrá un diagnóstico de riesgo específico. Se distinguen cuatro estadios: bajo, moderado, alto o muy alto. De todas maneras también hay que tener en cuenta que personas sanas o que tengan uno o varios factores de riesgo de forma muy leve también pueden ser víctimas de uno de estos accidentes cardiovasculares. Lo cierto es que en los últimos años se ha avanzado mucho en el diagnóstico y tratamiento en este aspecto. Los nuevos procedimientos terapéuticos son muy eficaces y ayudan a que un episodio vascular no llegue a producirse y, en caso de que así sea, haya más probabilidades de supervivencia. Cada vez hay más personajes que sobreviven a un primer
accidente cardiovascular.
La importancia de los Ácidos Omega 3
Los
ácidos omega 3 son un tipo de grasas no saturadas que ayudan a proteger el corazón y el sistema circulatorio. Su acción reduce las grasas consideradas como malas, como es el caso de los triglicéridos, y aumentan las proporciones de llamado colesterol bueno (HDL).
Distinción por Sexos
Lo cierto es que el sexo del paciente influye en este tipo de patologías. Las unidades coronarias, tal y como explica el doctor Lobos, suelen presentar un 70-80% de pacientes de sexo masculino, reduciendo a un 30% el número de mujeres afectadas por problemas cardiovasculares. Los hombres empiezan con estas problemáticas antes que las mujeres, alrededor de los 50-60 años. Ellas lo hacen una o dos décadas después.
Tratamientos
Si los factores de riesgo hacen considerar a un paciente de riesgo leve, lo que se recomendará en un primer término es un cambio en el estilo de vida. Caminar alrededor de una hora diaria, reducir la ingesta de grasas, prevenir el sobrepeso y evitar fumar serán acciones muy beneficiosas para el organismo. Si aún así no se reduce ese riesgo habrá que inclinarse por la medicación que controle los factores de riesgo antes mencionados.