
(Agencias).- Un experimento realizado por un grupo de científicos estadounidenses ha permitido descubrir que unas ratas que habían sufrido un
infarto de miocardio mejoraron gracias al implante de células de corazón obtenidas a partir de
células madre humanas, según divulga la revista "Nature Biotechnology".
Las células embrionarias de origen humano ayudaron a
reconstruir el músculo cardíaco de los animales, lo que abre nuevas perspectivas en la investigación de las patologías coronarias.
Las
células madre son el origen de la formación de varias tejidos del organismo. Así pues, el exitoso experimento con las controvertidas células madre humanas sigue alimentando el debate ético sobre si deberían utilizarse células de los embriones para reparar los daños provocados por los ataques de corazón y la insuficiencia cardíaca.
El experimento científico, impulsado por la compañía Geron, consistió en provocar
ataques cardiacos en las ratas, tras lo cual les inyectaron las nuevas células para comprobar cómo respondían al tratamiento. El "coctel nutritivo" se adaptó al ritmo cardíaco y mejoraron las funciones coronarias de los roedores trasplantados.
Con la constatación de que la inyección de células madre humanas puede dar lugar a la formación de
cardiomiocitos, o células musculares del corazón, y con ello varios beneficios coronarios añadidos, se empieza a superar uno de los grandes obstáculos en el uso de las células madre como terapia regenerativa del corazón, ya que en los experimentos realizados hasta ahora se habían obtenido escasos cardiomiocitos, la mayoría de los cuales de baja calidad.