Un sarcoma es un tipo raro de cáncer que afecta al hueso, naciendo en él o a las partes blandas, como los músculos, la grasa,los nervios, los vasos sanguíneos... Todo aquello que no son los tumores habituales como el de mama, intestino grueso, etc. Aparecen en aquellas partes donde hay más tejido blando, sobre todo en extremidades; pero pueden surgir en cualquier parte del cuerpo, incluso en órganos. Puede haber un sarcoma en la próstata que no tenga nada que ver con un cáncer de próstata; nacería en un vaso sanguíneo de la próstata, como en cualquier otro órgano.
No se conoce la causa del sarcoma, aunque se sospecha que algunas enfermedades infecciosas podrían ser el detonante de algunos sarcomas. El sarcoma de Kaposi que afecta sobretodo a los enfermos de sida, es casi el único de los que se conoce la causa que es un virus.
El pronóstico ante un sarcoma, siendo una enfermedad grave, es que es una enfermedad curable. La mayoría tiene que pasar por una intervención quirúrgica. Este tipo de tumores solían volver a aparecer en forma de metástasis y eso se ha conseguido evitar con la quimioterapia y la radioterapia; sobre todo el sarcoma de huesos. Se puede operar aunque el sarcoma sea grande y que la persona cumpla con su expectativa de vida.
Es difícil tener un diagnóstico precoz de este tipo de tumores, ya sea porque afecta a personas jóvenes en las que no se sospecha un cáncer o porque su sintomatología es banal, como dolores articulares que se prolongan en el tiempo y que se confunden con trastornos articulares o tendinosos.
El Doctor Ricardo Cubero, oncólogo del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid y miembro de GEIS ( Grupo Español de Investigación en Sarcomas) explica que se pierde mucho tiempo desde que se sospecha que podría tratarse de un sarcoma hasta que se diagnostica. En el momento en que aparece una tumoración en los miembros o en el tronco que pudiera ser sarcoma debe acudir a un experto en sarcomas, antes de hacer nada más, ya que la primera maniobra en el tratamiento del sarcoma muchas veces condiciona el diagnóstico.
Para la enfermedad localizada existe la cirugía o la radioterapia y para la enfermedad avanzada existen varios tipos de quimioterapia, desde la más convencional hasta tratamientos muy avanzados. Como el imatinib que se da en pastillas y que en un tipo de sarcomas como el de GIST cambia el pronóstico; de ser una enfermedad con una supervivencia de meses pasa a tener una supervivencia de años.
Una de las características de esta enfermedad es que se intervienen a muchas personas porque se combina la cirugía con quimioterapia, radioterapia o rehabilitación; por ello, se debe tratar de un centro grande con un equipo que trabaje conjuntamente.
Aunque puede afectar a cualquier edad la edad media del sarcoma es mucho menor que la de la mayoría de tumores malignos; es uno de los tumores más frecuentes en adolescentes y en niños. Un cáncer puede ser tan agresivo en un anciano como en un niño y su evolución puede ser igual de rápida o de lenta; hay sarcomas que crecen a una velocidad fulminante y los hay de evolución muy lenta.
Uno de los problemas que tiene el sarcoma es su desconocimiento, no sólo por parte del público sino también de los profesionales. Otro sería que su evolución y tratamiento no tiene nada que ver en ocasiones con otro tipo de cáncer.

Categorías de Salud





