
El tratamiento farmacológico y las combinaciones de fármacos consiguen reducir el riesgo cardiovascular pero no llegan a anularlo, menos aún si hablamos de fases avanzadas de la enfermedad donde se logra un beneficio pero no se alcanza el riesgo cero.
El doctor Àlex Roca Cusachs, jefe de la unidad de hipertensión del servicio de medicina interna del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, comenta algunas estrategias que se emplean en atención primaria para reducir el riesgo cardiovascular.
Actuar de Forma Precoz
Las estrategias para la reducción del riesgo residual pasan siempre por actuar precozmente. Cuánto más ha progresado la lesión de los vasos peor capacidad para reducir el riesgo residual se tiene, ya que la lesión se vuelve irreversible. Estas estrategias son factibles pero lo cierto es que se suele llegar demasiado tarde, incluso se dan casos de detección de la hipertensión arterial una vez ya se ha producido un evento.
Adherencia al Tratamiento
El paciente hipertenso de alto riesgo presenta dificultades a la hora de seguir el tratamiento farmacológico cuanto más complicado es. A mayor complejidad de la hipertensión más son los factores como obesidad, tabaquismo o colesterolemia, los que se deben corregir. Y evidentemente, cuanto más complejo es el tratamiento recomendado, más grande es la dificultad para seguirlo. Además, los pacientes se suelen encontrar bien y acaban por cansarse de tomar tantas pastillas. Una buena estrategia para mejorar este panorama es simplificar la medicación e intentar reducir el número de pastillas a tomar. Las combinaciones farmacológicas y la simplificación de las pautas, así como la integración del control de todos los factores de riesgo y no solo el de la hipertensión, ayudarán a que el paciente mejore el cumplimiento terapéutico. No debemos olvidar que el porcentaje de pacientes de alto riesgo corresponde a la mitad de hipertensos de nuestro país.