
La equinácea es una planta medicinal que, según un estudio de la Universidad de British Columbia (Canadá) y publicado en Antiviral Research, ha demostrado una capacidad inmunoestimulante, sobre todo en aquellos preparados que la contienen como base. La equinácea, por tanto, activa las defensas de forma natural y ayuda a que nuestro organismo esté preparado para luchar contra los agentes bacterianos que lo atacan.
La señora María Sastre, farmacéutica y experta en productos naturales, nos habla de los
elementos medicinales que encontramos en la naturaleza que sirven para proteger al organismo de resfriados, catarros y gripes en general.
Equinácea, la planta de la inmunoprotección
Como apuntábamos en un inicio, diversos estudios confirman la elevada eficacia de la
equinácea a la hora de combatir resfriados y catarros. Su gran acción inmunoestimulante y sus principios activos ponen en marcha una serie de procesos en el organismo que aumentan la capacidad de respuesta del sistema inmunitario. La
equinácea es una planta bien tolerada tanto en adultos como en niños, aunque en el caso de las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia lo mejor será que consulten con su médico antes de empezar a tomarla. También deberán hacerlo aquellos pacientes con enfermedades autoinmunes de gravedad, como podría ser el lupus. La explicación es que la
equinácea, al activar las defensas del propio organismo podría llegar a producir la reactivación de las enfermedades de esos pacientes, así que lo mejor será comenzar la toma na vez hechas las consultas precisas. Por lo demás la
equinácea es una planta sin efectos secundarios que se puede tomar con total seguridad.
Equinácea y Prevención
Los farmacéuticos, como la señora Sastre, recomiendan mucho la
equinácea como método de prevención de gripes y resfriados. Ante los cambios de tiempo, las personas debilitadas o que son propensas a tener afectaciones respiratorias pueden hacer tratamientos preventivos basados en esta planta. Una vez ya ha aparecido la afectación, la
equinácea también srive como tratamiento curativo. Tomarla ayuda a aliviar y a disminuir los síntomas con mayor rapidez.
Activar las defensas de forma natural
La vitamina C también es un buen elemento para contribuir al aumento de las defensas del cuerpo. Sus efectos autoestimulantes y antioxidantes la hacen perfectamente complementaria a la
equinácea. Otras
plantas medicinales para activar las defensas y así prevenir infecciones en general son, por ejemplo, la uña de gato. Para los procesos víricos respiratorios las mejores opciones pasan por el própolis, la
jalea real y la miel.
Jalea Real
La
jalea real es una sustancia segregada por las abejas obreras que sirve para alimentar a la abeja reina. Esta sustancia es muy rica en vitaminas, minerales y oligoestimulantes, y tiene un gran efecto antibacteriano, antiviral y autoinmune. Por tanto, la
jalea real es un producto muy beneficioso para nuestro organismo. Su forma de presentación puede ser en comprimidos, en líquido o en extracto puro. El farmacéutico será el encargado de escoger la forma más práctica para cada persona. Los niños también pueden tomar
jalea real, aunque en su caso se opta por jarabes ya preparados que la contienen como ingrediente.
Própolis
El própolis es una resina que se extrae de los abetos y que tiene un altísimo poder antibacteriano y antivírico. Por ello se suele usar más a modo de tratamiento curativo, ya que su poder antibiótico es muy fuerte. Normalmente se sigue un tratamiento de un par de meses de duración, se descansa un tiempo y luego se retoma la ingesta de nuevo.