El doctor Eduard Rabat, cirujano ortopédico y traumatólogo, y experto en cirugía del pie y del tobillo de Hospital Quirón Barcelona, explica porqué surgen este tipo de molestias y qué medidas existen para calmarlas.
El Cartílago de Crecimiento, la clave
El punto débil de cualquier niño en fase de crecimiento es el cartílago de crecimiento, una estructura blanda en medio del hueso que evita el roce entre éstos y ayuda a ejecutar el movimiento de la articulación. En las edades comprendidas entre los 8 y los 14 años estos cartílagos pueden provocar dolor ya que son puntos donde se ejerce una gran presión. El estar en crecimiento provoca que se genere un pequeño movimiento de estas estructuras que es el que desencadena el dolor.
Enfermedades de la Rodilla
Ante todo debemos saber diferenciar si el dolor que sufre el niño es debido a esta fase de crecimiento o si viene motivado por algún golpe o mal gesto que haya realizado. Lo cierto es que las enfermedades de crecimiento suele comenzar a molestar tras haber practicado algún deporte, siendo la rodilla la parte más afectada. Una de las patologías más comunes que se presentan es la de Osgood- Schlatter, cuando el niño acude al médico con un bulto en la cara anterior de la rodilla que resulta muy doloroso. Esto en ocurre en casos en que los niños practican deportes donde deben saltar mucho, como sería el baloncesto, o que se desarrollan en terrenos sintéticos.
Por otra parte distinguimos la enfermedad de Sever que se manifiesta común tremendo dolor en el talón. Esta tiene más relación con la práctica de fútbol y provoca un dolor muy intenso hasta provocar que los niños cojeen. En niños más pequeños también se da el dolor nocturno que preocupa mucho a los padres porque no hay antecedentes deportivos, y se desconoce su causa. Este tipo de molestias quedaría englobada en el grupo de enfermedades de crecimiento.
El Reposo es la Solución
Lo que hay que conseguir es que los niños hagan reposo deportivo, algo bastante difícil teniendo en cuenta que a esas edades es cuando más competitivos e inquietos están. Por lo general estos dolores suelen durar un año donde habrá fases más agudas en las que pueden incluso necesitar de antiinflamatorios. También existen unos artilugios que sirven para proteger la zona de la rodilla, lo mismo que para la enfermedad de Sever se suelen colocar plantillas. Las familias deben tranquilizarse porque estas molestias se curarán de forma espontánea una vez haya pasado la fase más álgida del crecimiento.

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